mar 5a. Sem Pascua (Id=300)
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Alabemos a nuestro Dios todos cuantos
lo tememos, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y
el reinado de su Mesías. Aleluya.
Laudem dícite Deo
nostro, omnes qui timétis Deum, pusílli et magni, quia facta est
salus, et virtus
Oremos:
Dios nuestro, que por medio de la resurrección de tu Hijo nos has abierto las
puertas de la vida eterna, concédenos creer fielmente en ti y esperar
confiadamente el cumplimiento de tus promesas.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Contaban a la comunidad cristiana lo que había hecho Dios por medio de ellos
Lectura del libro de los Hechos de los
apóstoles
14, 19-28
En aquellos días, llegaron de Antioquía y de Iconio unos judíos
que se ganaron a
Apedrearon
Pablo y Bernabé, después de anunciar el Evangelio y hacer bastantes discípulos,
regresaron a Listra, Iconio
y Antioquía. A su paso animaban a los discípulos y
los exhortaban a permanecer firmes en
"Tenemos que pasar muchos sufrimientos para poder entrar en el reino de
Dios".
Designaron responsables en cada iglesia y, después de orar y ayunar, los
encomendaron al Señor, en quien habían creído.Luego
atravesaron Pisidia, llegaron a Panfilia
y después de predicar la palabra en Perge, llegaron a
Atalía.
De allí regresaron por mar a Antioquía de Siria,
donde habían sido encomendados a la protección de Dios para la misión que
acababan de realizar. Al llegar, reunieron a la comunidad y contaron todo lo
que había hecho Dios por medio de ellos, y cómo había abierto a los paganos la
puerta de
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Sal 144, 10-11.12-13ab.21
Bendigamos al Señor eternamente.
Amíci tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Que tus obras te den gracias, Señor, y
tus fieles te bendigan; que proclamen la gloria de tu reinado y hablen de tus
hazañas.
Bendigamos al Señor eternamente.
Amíci tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Que den a conocer a los hombres tus
hazañas, la gloria y el esplendor de tu reinado. Tu reinado es eterno, tu
gobierno permanece para siempre.
Bendigamos al Señor eternamente.
Amíci tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
¡Que mi boca alabe al Señor! ¡Que todo
ser viviente bendiga su santo nombre, ahora y por siempre!
Bendigamos al Señor eternamente.
Amíci tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su
gloria.
Oportébat pati Christum
et resúrgere a mórtius; et ita intráre i glóriam
suam.
Aleluya.
Les doy mi paz
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
14, 27-31a
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Les dejo la paz, mi paz les doy. Una paz que el mundo no les puede dar.
No se inquieten ni tengan miedo. Ya escucharon lo que dije: "Me voy, pero
regresaré a ustedes". Si de verdad me aman, deberían alegrarse de que me
vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Les he dicho esto antes de que
suceda, para que cuando suceda crean.
Ya no hablaré mucho con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo. Y
aunque no tiene ningún poder sobre mí, tiene que ser así para que el mundo sepa
que amo al Padre y que cumplo la misión que me encomendó".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Acepta, Señor, los dones que te presentamos,
llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar
también de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La nueva vida en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber
y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en
que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Por él, los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, los creyentes atraviesan
los umbrales del Reino de los cielos; porque en la muerte de Cristo nuestra
muerte ha sido vencida y en su resurrección hemos resucitado todos.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y
también los coros
celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu
gloria:
[Misa]
Si hemos muerto en Cristo, también
viviremos con él; ésta es nuestra fe. Aleluya.
Si mórtui sumus cum Christo,
crédimus quia simul étiam vivémus
cum Christo, allelúia.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Mira, Señor, con bondad a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los
sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de
Por Jesucristo
Amén
.